lunes, 19 de enero de 2015

¿El arte de la manipulación?

La manipulación puede considerarse como un tipo de comportamiento que muchos sujetos desarrollan. En nuestro entorno familiar, laboral o social, es común encontrar personas que tienen gran facilidad para influir sobre otros. Sin embargo, cuando esta influencia es empleada con el único propósito de satisfacer y complacer sus propias necesidades a costas de las de los demás; puede decirse que es manipulación lo que está presente.

De acuerdo a varios autores (Forward, 1998; Cloud,H; Townsend; 2000) que rescatan este tema de la manipulación, pueden resumirse a continuación, diversas características existentes en las personas que manipulan:
La manipulación entra en juego en el momento en que la persona que la utiliza actúa para cumplir sus deseos sin valorar o tener en cuenta los intereses de los demás ni siquiera de su familia misma. Un sujeto que manipula influye sobre su familia principalmente, sobre su pareja y sobre las que la rodean. El carácter típico es una persona con supuestas creencias religiosas para desvirtuar y crear una cortina de humo que la haga ver inocente y víctima de las situaciones. La mayoría son mentirosos por naturaleza y tienden hacer mentir a los demás para obtener sus propios beneficios, incluso seres muy cercanos, hijos, sobrinos.
EL ICBF considera una forma de maltrato y abuso infantil a estas personas cuyo derecho es vulnerado pues existe una explotación y un mal ejemplo por parte de los padres que lo hacen, para ello existen las denuncias penales que generalmente finalizan en la destitución de la maternidad o paternidad en caso tal que se compruebe la manipulación, es otra forma de explotación de padres con características mentales inferiores y desequilibradas.
 Una persona manipuladora llega a generar una especie de neblina que le impide a su víctima visualizar y darse cuenta de que está siendo manipulada. Por ello, se hace difícil detectar cuándo uno está siendo blanco de un/a manipulador/a. Éste/a, suele emplear distintos mecanismos de intimidación, amenaza o engaño; y lo pueden disimular muy bien. De ahí que, como el mismo título lo expresa, puede convertirse en un arte, entendiéndose esto como una habilidad que estas personas tienen para manipular, aunque desdichadamente, una habilidad muy mal utilizada y causante de mucho daño y negativas consecuencias.



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